Meditación

15 consejos para iniciarse en la meditación

La meditación me ha ayudado a formar el resto de mis hábitos, me ha ayudado a tener más paz, ser más centrado, menos preocupados por las molestias, más agradecido y atento a todo en mi vida. Estoy lejos de ser perfecto, pero me ha ayudado a recorrer el camino.

Probablemente lo más importante ha sido que me ha ayudado a entender mi propia mente. Antes de empezar a meditar, nunca pensé en lo que estaba sucediendo dentro de mi cabeza – simplemente sucedía, y yo seguía sus comandos como un autómata. Actualmente, todo esto todavía sucede, pero cada vez soy más consciente de lo que está pasando. Puedo hacer una elección sobre si seguir los comandos. Me entiendo mejor (no completamente, pero mejor), y eso me ha dado una mayor flexibilidad y libertad.

Por esto y más, recomiendo este hábito. No estoy diciendo que sea fácil, pero puedes empezar de a poco e ir mejorando con la práctica.

Estos consejos no están dirigidos para convertirte en un experto, están pensados para ayudarte a empezar y mantenerte en marcha. No tienes que implementarlos todos a la vez: prueba unos pocos, vuelve a este artículo y prueba uno o dos más.

  1. Siéntate por sólo dos minutos. Esto parecerá ridículamente fácil, pero es perfecto. Comienza con sólo dos minutos al día durante una semana. Si eso va bien, aumenta otros dos minutos y haz eso por una semana más. Si todo fluye, al ir incrementando paulatinamente, estarás meditando durante 10 minutos al día en el segundo mes, ¡lo cual es increíble! Pero comienza primero de a poco.
  2. Hazlo cada mañana. Es fácil decir, “voy a meditar todos los días”, pero luego se te olvida. Sugiero establecer un recordatorio para cada mañana cuando te levantes.
  3. No te dejes atrapar en el cómo – simplemente hazlo. La mayoría de las personas se preocupan por dónde sentarse, cómo sentarse, qué cojín utilizar… todo esto es bueno, pero no es tan importante para empezar. Comienza sentarte en una silla, o en un sofá, o en tu cama. Si te sientes cómodo en el suelo, siéntate con las piernas cruzadas. Es sólo por dos minutos al principio de todos modos, así que simplemente siéntate. Simplemente encuentra un lugar tranquilo y cómodo.
  4. Comprueba cómo te sientes. Cuando te instalas en tu sesión de meditación, simplemente revisa cómo te sientes. ¿Cómo se siente tu cuerpo? ¿Cuál es la calidad de tu mente? ¿Ocupado? ¿Cansado? ¿Ansioso? Mira que lo que estés atrayendo a esta sesión de meditación esté completamente bien.
  5. Respira. Ahora que estás establecido, vuelve tu atención a tu aliento. Simplemente coloca la atención en tu respiración a medida que entra, y síguela a través de tu nariz por todo el camino hasta sus pulmones. Repite.
  6. Regresa cuando divagues. Tu mente divagará, esta es una certeza casi absoluta. No hay problema con eso. Cuando sientas tu mente vagando, sonríe y simplemente regresa suavemente a tu aliento, inspira y empieza de nuevo. Puedes sentir un poco de frustración, pero es normal no permanecer enfocado, todos lo hacemos.
  7. Desarrolla una actitud amorosa. Cuando notes los pensamientos y los sentimientos que surgen durante la meditación, (como lo harán), míralos con una actitud amistosa. Velos como amigos, no intrusos o enemigos. Ellos son parte de ti, aunque no todos. Se amable.
  8. No te preocupes demasiado que lo estés haciendo mal. Eso está bien, todos lo hacemos. No lo estás haciendo mal. No hay una manera perfecta de hacerlo, solo sé feliz en lo que haces.
  9. No te preocupes por limpiar tu mente. Mucha gente piensa que la meditación trata de despejar su mente, o detener todos los pensamientos. No lo es. Esto a veces puede suceder, pero no es el “objetivo” de la meditación. Si tienes pensamientos, eso es normal. Todos lo hacemos. Nuestros cerebros son fábricas de pensamientos y no podemos simplemente callarlas.
  10. Conócete a ti mismo. Esta práctica no se trata solo de centrar tu atención, sino de aprender cómo funciona tu mente. ¿Qué está pasando ahí dentro? Es oscuro, pero viendo tu mente vagar, sentirte frustrado, viendo sentimientos difíciles… puedes comenzar a entenderte a ti mismo.
  11. Hazte amigo de ti mismo. A medida que vayas conociendo tu interior, hazlo con una actitud amistosa en lugar de una crítica. Estás conociendo a un amigo. Sonríe y date amor.
  12. Realiza un escaneo corporal. Una vez que haz logrado seguir tu respiración, es momento de concentrar tu atención en una parte del cuerpo a la vez. Comienza en la planta de los pies ¿cómo se sienten? Lentamente mueve los dedos de los pies, la parte superior, los tobillos y sigue todo el camino hasta la parte superior de la cabeza.
  13. Observa la luz, los sonidos, la energía. Otro lugar para poner tu atención, una vez más, después de haber practicado con tu respiración durante al menos una semana, es la luz a tu alrededor. Simplemente mantén los ojos en un punto y observa la luz en la habitación en la que estás. Otro día, solo concéntrate en notar los sonidos. Otro día, trata de sentir la energía a tu alrededor en la habitación (incluyendo la luz y los sonidos).
  14. Comprométete. No sólo digas: “Claro, voy a probar esto por un par de días.” Medita por lo menos un mes, notarás los resultados.
  15. Sonríe cuando termines. Cuando termines con tus dos minutos, sonríe. Agradece que hayas tenido este tiempo para ti mismo, donde tuviste el tiempo para conocerte y ser amigos contigo mismo. Son dos minutos increíbles de tu vida.

La meditación no siempre es fácil, pero tiene beneficios verdaderamente asombrosos, y puedes comenzar hoy y continuar por el resto de tu vida.